Abundancia en Navidad

La Navidad es una época de gran acopio de energía espiritual. Aquí deseo hablaros de cómo podemos abrirnos para recibir prosperidad y bienestar. Ese gran depósito energético lo producimos nosotros. La mayoría vivimos un tiempo en que nos sentimos generosos. Y damos y regalamos. Hasta amamos al prójimo, además de nuestros seres queridos. Cualquier acción de dar voluntariamente liberará una energía que nos vendrá retornada. Si todos intentásemos dar en lugar de tanto acumular, las cosas podrían cambiar en el mundo. Hay que aprovechar ese fluir mágico que por unos días nos hermana y nos eleva en una especie de batería gigante llena de buenos deseos.

Para atraer la felicidad a nuestra vida hemos de dar pero también “aceptar” recibir.
Hay quien tiene tal bloqueo para recibir, que no sabe recibir un regalo. ¿Y si no aceptas bien un obsequio, de qué modo le haces saber al Universo que deseas recibir parte de su riqueza? Este es un fácil rito simbólico para fluir con esta energía, rechazar la escasez y abrirnos a la abundancia.

Encended una vela blanca. Incienso de mirra o sándalo. En una bolsita, que luego guardaréis en un lugar vuestro, juntáis canela, romero, albahaca y clavo. Solo necesitáis esto, porque lo importante es vuestro pensamiento. Tomaros un tiempo para hacerlo, conscientes de que vibráis con la naturaleza, sois parte de ella y os provee de todo. La acción del ritual solo es la forma de encauzar el pensamiento.

Seguirá la oración o invocación. La elegiréis vosotros según vuestras creencias, pero recordad pedir para todos, incluida la Tierra.

Navidad mágica de abundancia en el 2016