El Grimorio de los Brujos

En la magia se transmitían los rituales de tradición oral, de maestro a alumno o de madre a hija. Suponemos que cada mago o brujo, seleccionaba a su aprendiz o heredero directo, para transmitirle sus conocimientos, los cuales a su vez se ocuparían de enseñar a otros. Suponemos que primero serían manuscritos y que fueron guardados por hechiceros, monjes o sacerdotisas

Hoy día el aprendiz de brujo apuntaría las “conjuros” en la Tablet, pero antiguamente era necesario un libro, algo así como un recetario, porque la memoria no es fiable; y los ingredientes de las recetas, atendiendo a que algunas pueden contener raíces u hojas de plantas altamente tóxicas, debían ser precisos en las anotaciones para ser elaborados con mucho cuidado.

Eso era y es un grimorio, explicado simplemente. Es el libro o libreta donde la bruja estudiante va a apuntando sus experimentos brujescos o aquellos rituales de los que ya tiene un conocimiento probado porque le ha sido transmitido por alguien que lo experimentó antes.

Seguramente habréis visto una película o serie de televisión, donde la o las protagonistas (casi siempre son mujeres) sacan su grimorio familiar para consultar rituales, hechizos y conjuros famosos.

Al parecer se transmiten por herencia, pero no hay nada escrito respecto a que una bruja estudiosa empiece a crearse su propio grimorio particular.

Aunque hay algunos muy bonitos a la venta, artesanales y originales; sin embargo, lo mejor sería confeccionarse el propio y original libro de ensalmos familiar, por aquello de depositar el propósito y la voluntad, que ya es el punto de partida, e inevitable de la magia, y de todo aquel que pretenda ejercerla.

El Poder del Esoterismo