El Tantra

Todo lo manifiesto en nuestro universo se define por un equilibrio entre el Yin y el Yang. El primero representa lo Femenino, el Alma, la Luna, la Tierra, el Agua, la noche, la oscuridad y el frío. El segundo es lo opuesto. Es lo Masculino, la Mente, el Sol, el Fuego, la luz, el día, el calor.

Pero nada está completo sin la unión del Yin y el Yang. Para que exista el equilibrio tiene que existir armonía entre ambos, porque en el universo el equilibrio se produce gracias a la unión de los opuestos. La sexualidad humana no debería considerarse fuera del conocimiento del Yin y el Yang, ya que explica cómo se interaccionan entre si los campos de energía de diferentes polaridades.

Para quien practica el Tantra con seriedad, el auténtico Tantra espiritual que fusiona la naturaleza carnal con la espiritual, las relaciones son un acto de creación y un espejo que refleja el infinito. Ya que según la filosofía tántrica el principio masculino y femenino es la unión humana trascendida a la unión cósmica.

En el Tantra el universo se recrea constantemente a través de la unión de los opuestos. Cuando el goce sexual se completa y es experimentado por una pareja en la fusión sexual, deviene en la bienaventuranza de elevarse por encima de lo que es un simple acto físico. Y a que gracias al Tantra, dos seres pueden romper las barreras que les hacen sentirse aislados yendo hasta la experiencia de fusión con el otro y a través de eso llegar a la unión con la energía universal.

El Tantra o la perfecta unión sexual