La Magia del Aroma

No descubro nada nuevo al decir que aromas como el de la rosa son capaces de suscitar pensamientos de amor. El olor de una mata de romero evoca la fuerza haciéndonos sentir un chorro de energía, mientras que la sensualidad reconcentrada del sándalo impulsará el deseo sexual. Pero aquí hablaremos sólo de servicio mágico prestado por el perfume de ciertas esencias, que quizá no son los de uso más habitual, pero son fáciles de encontrar ya preparados: “Los llamados aceites esenciales”.

Dejaremos el amor y el cuerpo físico para otros capítulos, porque la verdad es que la gente, en su mayoría, están más preocupados por el dinero, ya que estamos en época de pago de impuestos. Este aroma va a resultar muy interesante para quien tenga un trabajo que precise de afluencia y trato directo con clientes.

La energía física y el dinero se dan la mano con el sorprendente y conocido Pachulí. Protagonista indiscutible en los años de reinado de cultura hippie. Aparte de ser estimulante, y actuar como disimulador de otros aromas, el perfume del pachulí es mágico para la riqueza. Pertenece al Elemento Tierra y al planeta Saturno, por lo que trae estabilidad y permanencia.
Es un perfume fácil de encontrar, aunque no todo el mundo lo resiste. Sin embargo unas gotitas de este aceite en un saquito de tela, estratégicamente situado por nuestra casa o el lugar donde trabajamos harán su labor a trayéndonos el dinero.

Como de costumbre lo que cuenta es la intención y el pensamiento. Deseamos algo al poner ahí ese aroma. Hemos de visualizarlo. Sólo os aviso de que no os paséis con la dosis sino queréis marear a vuestra clientela.

La Magia de los Aromas el Dinero