Nuestra Energía

Todo pensamiento y emoción es una radiación energética que suma lo que se emana desde los tres campos de nuestra energía personal, es decir de nuestra aura. Pero a la vez estos pensamientos, irremediablemente obsesivos, que han derivado en emociones negativas, siendo generados por nuestro campo astral y mental; se irradiaran en todas direcciones y afectarán los campos ajenos.

Siendo que la energía creada por un solo pensamiento o emoción que alguien irradia, afectará a todas las personas de su entorno, sobre todo a las más sensibles. Incluso a distancia las puede llegar a las personas que estén unidas esa persona emisora.

Cada persona está unida a un campo de energía universal. Viendo la acción que ejecutamos con la naturaleza y los otros seres que la habitan, parece que muchos no son conscientes. Gran parte de la humanidad que se auto considera pensante rompió esa unión con la energía universal.

Cuando destruimos porque si, por deporte, por diversión, por experimentar, por barbarie, por codicia o por otros motivos… a un ser, racional o irracional, animado o inanimado, de la naturaleza, estamos afectando con absoluta ignorancia al campo de energía universal.

No conocemos el alcance del daño que nos hacemos a nosotros mismos, pues cuando el campo energético personal de un individuo es impedido de esa conexión por un tiempo muy largo, podemos esperar experimentar emociones negativas, de tristeza o de apatía vital, continuadas. Y de ello se pueden generar enfermedades físicas. Ya que el núcleo de un problema del cuerpo físico está relacionado con estas energías atascadas y esa desconexión de la energía universal o infinita o de la divinidad.

La conciencia de la energía universal