Planta Limpiadora

En las malas rachas siempre sospechamos que alguien nos hace algo. Tal vez intuimos que algún personaje diagnosticado por sus conocidos como “gafe” nos está proyectando envidia y malos deseos.

La verdad es que raramente sucede. Los gafes auténticos no abundan. Lo que si hay son personas emocionalmente ofuscadas o quizá enfermas.

Tal como es la humanidad, hay más facilidad para que se nos contagie lo malo que lo bueno. Así que cuando se nos acerca alguien con pensamientos cargados de una bruma gris encuentran un eco muy receptivo en nuestros propios pensamientos negativos.

A veces ni siquiera hace falta eso, quizá porque somos nosotros quienes estamos invadidos por una corriente de negatividad y estamos emitiéndola y convirtiéndonos en un imán atractivo para la suerte infausta. Antes de pensar que alguien nos hace algo, es más razonable recordar objetivamente la calidad de nuestros propios pensamientos.

Pero para quedarnos más tranquilo las plantas son valiosos aliados: El Romero, consagrado al Fuego y al Sol, es una de las plantas principales que se usó en la Magia desde la antigüedad.

Es posible encontrar en el mercado preparados con el romero: los conocidos baños. Pero si no lo encontramos también podemos acudir al el romero seco en las tiendas. Por favor, sobre todo no acudáis a devastar los arbustos naturales de romero, cuesta que crezca. Seamos ecológicos. Nos servirá lo mismo el Romero envasado o a granel. Lo hervimos en la proporción de agua que resulte conveniente y se diluye en el agua de limpieza la casa. Y a limpiar con frecuencia, con brío y siendo conscientes de lo que hacemos, desde dentro hacia afuera (hacia la puerta de casa) expulsando todas las impurezas psíquicas y físicas.

Plantas limpiadoras de malas vibraciones: el Romero