Tarot y Espiritismo

Aunque son disciplinas que lo único que tienen que ver entre sí, es que ambas están encuadradas en el ocultismo. Son numerosas las consultas esotéricas por perturbaciones energéticas, provocadas especialmente con la práctica de la ouija. Esta tabla, en adolescentes o en personas híper sensibles, puede llegar a convertirse en perturbadoras, desequilibrando el entorno energético donde se realizan y a veces hasta a los mismos practicantes. Los espiritistas avanzados, argumentan que los contactos efectuados a través de dicha tabla, suelen ser de personas descarnadas no evolucionadas y ancladas en el bajo astral.

La teoría de los parapsicólogos sostiene la tesis en que es la propia energía de los presentes, al centrarse en el tablero, se forma como una entidad que poco a poco va adquiriendo consistencia hasta el punto de descontrolarse provocando algunos fenómenos. Ambas versiones tienen algo de razón, lo cierto es que cuando iniciamos su práctica, es evidente que esta entidad creada o no por nosotros, se retroalimenta de nuestra propia energía e intenta tomar el control de la situación, afectando más a los que en ese momento se encuentran en un estado de mayor debilidad, afectando a las propias emociones.

Por esta razón, los profesionales serios, sabedores de este hecho, condenan y desaconsejan su práctica, de hecho en muchas ocasiones se ven en la necesidad de aconsejar a sus consultantes pequeños actos para limpiar esos residuos astrales, esta recomendación se hace especialmente a niños o adolescentes, los que llevados por su curiosidad o instinto de aventura les lleve a su práctica.

El Ocultismo en el Tarot