Tarots Populares

El Tarot más clásico… El Tarot Marsella es fundamental. Origen y autor desconocidos, aparece a partir del siglo XV. Es el más puro para la interpretación. Los Arcanos son clásicos y de estilo medieval. Los cuatro palos menores se señalan con sus personajes y sólo números. Hay que conocer la numerología y manejar los significados que forman las series entre sí. No hay viñetas y hay que estudiarlo mucho para soltar la intuición. Así que si vais a una consulta y os sacan esta baraja, podéis fiaros: él o ella sabe del tema.

El Tarot más fácil de aprender…

La baraja de Rider Waite. Ideada por Arthur E. Waite y creada por Pamela Colman Smith, quien la diseño como originales viñetas parecidas a un comic, cada una de las cuales explica una historia. Aunque esas historias son la peculiar interpretación de Waite, no necesariamente coincidentes con el significado numérico original de los palos menores. Resulto un éxito innovador; y este Tarot ha sido madre y padre de todos los Tarots inventados posteriormente, que se limitan a imitarlo con ligeras diferencias.

El Tarot con peor leyenda…

El del brujo, auto declarado mago negro, Alestair Crowley, que en su día causó escandalo con sus perversiones y que hoy, sabiendo las juergas que se montan algunos, resultan naif. Lady Frieda Harris fue la artista creadora de sus bellos diseños. Y como innovación: a la carta de la Templanza, Crowley la rebautizó como “El Arte”, que es el nombre con que los brujos denominan sus propias prácticas. Las cartas también llevan símbolos astrológicos y esotéricos. Hay que conocer en profundidad esos temas para atreverse con ellas.